Si jugás y viste cortes horizontales en la pantalla durante escenas de movimiento rápido, eso es tearing — y FreeSync y G-Sync existen para eliminarlo. La buena noticia para 2026: la marca de tu placa de video ya no determina tanto qué monitor podés comprar como antes.
Cuando jugás, la GPU genera cuadros a una velocidad variable (dependiendo de la escena, puede ser 45, 80 o 120 FPS), pero un monitor tradicional refresca la imagen a una tasa fija (60Hz, 144Hz, etc). Cuando ambas velocidades no coinciden, aparece el tearing: un corte horizontal donde se ve la mitad de un cuadro y la mitad del siguiente al mismo tiempo.
La sincronización adaptativa resuelve esto haciendo que el monitor ajuste su tasa de refresco en tiempo real para igualar exactamente los cuadros que la GPU está enviando. El resultado: sin tearing, sin el input lag que agrega el V-Sync tradicional (otra forma más antigua y menos eficiente de resolver el mismo problema).
Basado en el estándar VESA Adaptive-Sync, de uso libre y sin costo de licencia para los fabricantes. Por eso hay muchísimos más monitores FreeSync en el mercado, y en general más económicos que sus equivalentes G-Sync. Existen tres niveles: FreeSync, FreeSync Premium (mínimo 120Hz + baja latencia) y FreeSync Premium Pro (agrega HDR certificado).
La versión original de G-Sync usa un módulo de hardware dedicado que Nvidia le vende a los fabricantes de monitores, lo que encarece el producto final pero permite un control más fino de la sincronización. Existen tres niveles: G-Sync Compatible (certificación por software, sin módulo), G-Sync (con módulo) y G-Sync Ultimate (módulo + HDR de alto brillo).
Hasta 2018, la regla era simple pero rígida: monitor FreeSync con GPU AMD, monitor G-Sync con GPU Nvidia. Eso ya no es así.
En la práctica esto significa: la gran mayoría de los monitores FreeSync del mercado hoy funcionan perfectamente bien con placas Nvidia. La excepción es el FreeSync más básico y de gama muy baja, que a veces no pasa el rango mínimo de Hz que exige la certificación "G-Sync Compatible" de Nvidia — aunque igual suele funcionar razonablemente bien.
| Nivel | Requisito de hardware | Compatible con AMD | Compatible con Nvidia |
|---|---|---|---|
| FreeSync / FreeSync Premium | Estándar VESA (sin módulo) | ✓ Sí | ✓ Sí (GTX 10+ / RTX) |
| G-Sync Compatible | Estándar VESA (sin módulo) | ✓ Sí (funciona como FreeSync) | ✓ Sí |
| G-Sync (con módulo) | Módulo Nvidia dedicado | ✗ No | ✓ Sí |
| G-Sync Ultimate | Módulo Nvidia + HDR alto brillo | ✗ No | ✓ Sí |
Para la gran mayoría de los jugadores, no. La diferencia práctica entre un monitor FreeSync Premium bien calibrado y uno G-Sync con módulo dedicado es mínima en el uso cotidiano. El módulo de Nvidia aporta un rango de sincronización algo más amplio y un control ligeramente más fino, pero encarece el monitor de forma considerable.
Donde G-Sync con módulo o G-Sync Ultimate sí se justifica es en gama muy alta, competitiva, donde cada milisegundo de latencia importa y el presupuesto no es un problema.
El tearing es un corte horizontal visible que ocurre cuando la GPU envía cuadros a una velocidad distinta a la tasa de refresco fija del monitor. FreeSync y G-Sync hacen que el monitor ajuste su tasa de refresco en tiempo real para igualar los cuadros que envía la GPU, eliminando el corte.
Depende del tipo. Los monitores con módulo G-Sync dedicado requieren GPU Nvidia. Pero la mayoría de los monitores "G-Sync Compatible" actuales no tienen ese módulo — usan el mismo estándar VESA que FreeSync, y Nvidia solo los certificó. Esos funcionan igual de bien con AMD.
Sí, en la gran mayoría de los casos. Desde 2019, Nvidia habilitó sus placas GTX 10 y RTX en adelante para usar sincronización adaptativa en monitores FreeSync, aunque no tengan certificación oficial G-Sync. Nvidia lo llama "G-Sync Compatible" en su panel de control.
Solo si buscás el máximo nivel: exige HDR de alto brillo y el módulo dedicado de Nvidia, lo que encarece el monitor considerablemente. Para la mayoría de los jugadores, FreeSync Premium o G-Sync Compatible ofrece una experiencia prácticamente idéntica a un costo mucho menor.